Juchitán 1968: Una experiencia desde la provincia oaxaqueña


Samael Hernández Ruiz.

El ensayo abreva de la memoria colectiva para reconstruir los recuerdos de aquel octubre de 1968 en un pueblo llamado Juchitán, en el estado de Oaxaca.

En su narración el autor recrea las condiciones que afectaron sus gustos y sensibilidad zapoteca, abriéndolo al mundo del rock and roll, del movimiento hippie, del boom de escritores latinoamericanos, de la espiritualidad del sexo, las drogas psicodélicas y la rebeldía como condición existencial; pero sobre todo a una extraña compenetración cultural en zapoñol o en espateco a través de los Bazéendu’.

Ya en la universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, Hernández descubre los misterio del marxismo en 1971 el significado de ser revolucionario y la necesidad de seguir siendo rebelde. Pero el tiempo ni pasa en balde ni nos atraviesa, se queda acumulado en calidad de juventud saciada o también en una juventud que se insubordina a la vez. ¿Qué hacer con lo que han hecho de nosotros? Responde el autor: un hombre que viva y muera dignamente, como lo aprendimos de los jóvenes mártires del ya  cincuentenario 1968.